Durante el juicio, el MPF representado por el fiscal Rubén Alfonzo junto a la instructora Marta Villalba, solicitó la máxima pena para Ojeda Eduardo Antonio acusado de homicidio calificado por el vínculo en contexto de violencia de género.

El hecho sucedió el 11 de Septiembre de 2017, cuando el imputado ingresó a la habitación donde la víctima se encontraba descansando, tomó una soga y le provocó asfixia por sofocación. Luego de advertir que la Sra. Corbalán estaba sin vida, la trasladó hasta el baño de la casa a los fines de montar una escena de suicidio.

El escenario fue el hogar matrimonial en El Mojón, departamento Pellegrini.

Esa noche, la pareja había discutido y como siempre, durmieron en camas separadas.

A las dos de la madrugada esa misma noche, él pidió ayuda a un vecino y le informó que Corvalán se había suicidado.

Cuando arribó la policía halló a la mujer tendida en el piso del baño.

En horas, los expertos advirtieron que la escena distaba mucho de un real escenario de suicidio. Corvalán tenía una soga atada al cuello, pero el extremo no estaba sujetado a nada.

La víctima era de un importante peso, pero la soga no delataba presión alguna.

Como si fuese insuficiente, en la mejilla derecha Ojeda tenía dos arañazos.

Urgente, la fiscal Aída Farrán Serlé dio un giro a la investigación, ante la posibilidad de que se tratara de un femicidio

Por ello, este lunes, el Tribunal conformado por Luis Achával, Fernando Viaña y María Eugenia Carabajal resolvió condenar al hombre a prisión perpetua.

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