Sospechaba que era el tercero en discordia en la relación extramatrimonial que él mantenía con su hijastra. Le juró que “lo iba a matar” si no se alejaba de la chica. Cumplió su promesa.

Lo ejecutó de un escopetazo en la cara y lo “encerró” en su propia casa. Luego, le robó dinero y una motocicleta.
La víctima fatal se llamaba Bonifacio Paz, de 60 años, y vivía en el paraje El Milagro, a 25 kilómetros de la localidad de Donadeu –departamento Alberdi-. Fue hallado asesinado, tendido en un charco de sangre en su vivienda por una joven de 16 años, de apellido Jiménez, quien realizaba las tareas domésticas en su casa.

Paz se dedicaba a la producción y venta de carbón vegetal. Además, criaba animales y vendía en la zona. Tenía una jubilación. Vivía solo en el campo, donde la jovencita realizaba las tareas por las que percibía su pago de manera semanal. El domingo último, cerca de las siete de la tarde, la adolescente se presentó en la casa de la víctima. Encontró la puerta cerrada con candado hacia afuera. Miró por la rendija de la puerta y halló a la víctima tendida en el piso. El lugar estaba desordenado.
El personal del Destacamento Policial Nº 3 de Donadeu se hizo cargo del procedimiento, conjuntamente con los efectivos de la Comisaría Comunitaria 18 de Campo Gallo. A Paz, además de asesinarlo, el agresor le robó dinero y una motocicleta. La plata era producto de los ahorros de su jubilación y de la venta de carbón y de animales que había realizado días previos.
Los investigadores de la División Homicidios y Delitos Complejos Banda iniciaron las pesquisas tras la realización de las pericias efectuadas por el personal de la División Policía Científica de Capital, a requerimiento del fiscal de la circunscripción Capital, Dr. Rubén Alfonzo.
Tras tomar declaraciones testimoniales, los pobladores de la zona determinaron que había un vecino que cambió rotundamente su actitud desde el viernes último. Se levantaba temprano a la mañana y se dirigía hacia el monte, donde se internaba. Se mostraba nervioso. Además, había comenzado a dejar de frecuentar los lugares a los que solía acudir.
Se recabó información sobre el sujeto. Se trataba del padrastro de la empleada doméstica de Paz. Las “miradas” de los uniformados se centraron en él. Mientras se trataba de determinar fehacientemente los motivos que llevaron al asesino a ponerle fin a la vida de “Bony”.
El sujeto había amenazado de muerte a Paz, acusándolo de mantener una relación amorosa con su hijastra de 16 años, con quien también él mantenía una relación amorosa desde hacía un par de meses.
Mientras las pesquisas a requerimiento del fiscal Alfonzo avanzaban, el sujeto fue aprehendido.
Según se conoció, cerca de la 1.25 de ayer, los efectivos de la Comisaría Comunitaria 18 realizaban un recorrido de prevención por el área de competencia, divisaron a un sujeto que deambulaba por el lugar. Se encontraba violando la restricción horaria de circulación por la pandemia.
De inmediato, los uniformados interceptaron al poblador. El procedimiento se llevó a cabo en la Ruta Provincial 117, en Campo Gallo. Fue trasladado a sede policial, donde fue identificado. Se trataba del sospechoso del crimen de Paz.
El mismo fue identificado como Carlos Gómez, conocido en la zona como “Toto”. Por disposición del fiscal Alfonzo, fue detenido e imputado del supuesto delito de homicidio en perjuicio de Paz. El mismo será indagado los próximos días.

“Yo lo maté, vengo a entregarme”, manifestó el homicida a los policías 

Carlos Gómez caminaba a la madrugada, pese a las bajas temperaturas, hacia la comisaría. Sabía que estaba cercado por la Policía. Sabía que había sido descubierto de ser el autor del crimen de Bonifacio Paz. Ello lo había obligado a tomar la decisión de dejar de esconderse en el monte y entregarse a la Policía.
Apenas vio el patrullero que se acercaba hacia él, en medio de su desesperación, gritó: “Yo lo maté, vengo a entregarme”. Los “guardianes del orden”, a cargo del procedimiento, inmovilizaron al sujeto y lo trasladaron a la sede policial, donde quedó alojado por orden judicial.
Detectives de la División Homicidios Capital, con el apoyo de la Comisaría Comunitaria Nº 18, realizaron ayer un allanamiento, por orden del juez de Control y Garantías, Dr. Darío Alarcón. El procedimiento se realizó en la casa del detenido, de donde secuestraron prendas de vestir y, en el corral, encontraron una escopeta. En el rastrillaje por la zona, se halló el celular y dinero enterrado; mientras que en una zona montuosa hallaron oculta la motocicleta,   

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