Por Tony Villavicencio.- En la Municipalidad de Monte Quemado, las cosas andan mal. En el Concejo Deliberante, la obediencia sorda, muda y ciega del bloque mayoritario se esconde de las leyes y reglamentos, imponiendo la fuerza del número. Huye despavorido el razonamiento, el sentido común, pierde derechos el vecino y surge el autoritarismo en el gobierno municipal.

Por Culimpio.- Culimpio, todas las semanas reunía unas cuantas bolitas, las ponía en su bolsillo y dicen que lo veían ingresar al cementerio de su pueblo, donde hacía un tiempo habían sepultado a su amiguito con quien pasaba horas jugando.

Por Culimpio.- Estaba Culimpio pensativo, cabizbajo y meditabundo. Y su mente correteaba en recuerdos de cuentos, que le leía sentadito en un tronco a su madre, recostada en su cama de palo y sunchos a la luz de un mechero, en las noches del campamento.

Por Tony Villavicencio.- Los hechos de vandalismo sufridos por la F.M. Copo y la balacera al auto de mi propiedad, es también un ataque a la libertad de prensa y al legítimo derecho de un pueblo, a expresarse y ser libremente informado.

Por Tony Villavicencio.- En tiempos que la sociedad toda intenta desterrar el autoritarismo y toda forma de intolerancia institucional, desde la municipalidad de Monte Quemado las máximas autoridades hacen abusos mediante persecuciones y discriminaciones exigiendo a los empleados, municipales y al vecino, sumisión y obediencia y quien no se somete, recibe el castigo de la familia gobernante.