Miles de corazones recorren los caminos para llegar hasta Campo Gallo y de allí a 90 km para el encuentro con la Virgen de manto verde, protectora del monte, la Virgen de Huachana.

Este recorrido es muy habitual a finales de mes de julio cada año, pero esta vez se celebrará, desde los orígenes de la devoción primera que se le demostró a la imagen mariana cada 2 de febrero. 
Para adentrarnos a la historia de esta celebración, Nuevo Diario se comunicó con el padre Juan Ignacio Liébana, rector del santuario de Huachana. 
 “Esta celebración es una tradición, siendo que antiguamente, hace mucho tiempo, se celebraba la fiesta de la Virgen el 2 de febrero. Es por eso que hace unos años la volvimos a reflotar, pensando en los pobladores, siendo que en julio se reciben visitas y tanta gente, donde se trabaja para mantenerlos siempre bien atendidos. Esta celebración es para que disfruten más ellos, los lugareños y más cercanos al templo”, comentó el padre “Juani”. 

Fiesta con los lugareños
En tanto, el padre Liébana comentó cómo se vive esta festividad que volverá este próximo 2 de febrero: “Ante esta propuesta que volvió, la gente comenzó a responder, sobre todo la de la zona. En muchos lugares le hacen la fiesta ese día, como por ejemplo en Salta. Pero mucha gente de aquí cerca participa mucho y a crecer con cada edición. Se ven muchos fieles en la misa y en la procesión central. 
Ojalá que el tiempo esté lindo, para que la gente pueda disfrutar de la celebración y acompañar en este día”, comentó el padre. 

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