Tras el asombroso hallazgo de los pobladores del paraje Taco Pozo, ubicado a más de 20 kilómetros de Nueva Esperanza, departamento Pellegrini, realizado a mediados de diciembre pasado, llegaron especialistas al lugar.

Un grupo de profesionales de la Dirección de Patrimonio Cultural de la Provincia de Santiago del Estero y el biólogo Pablo Gaudioso, becario posdoctoral del Conicet y especialista en mamíferos extintos, comenzaron a “despertar” a los gliptodontes fosilizados de un “sueño” de más de diez mil años, tras ser descubiertos en el cauce del río Horcones.
Gaudioso reveló a Nuevo Diario que, de acuerdo con los primeros estudios y apreciaciones,  los restos hallados del animal prehistórico pertenecen al género Neosclerotalyptus, que a su vez tienen distintas especies. Señaló que los gliptodontes encontrados “eran los más pequeños del grupo, de unos dos metros de largo y pesaban aproximadamente 300 kilos”.
“Estos son los primeros registros de fósiles que se encuentran de este tipo en Santiago del Estero, son del Neosclerotalyptus, un género que tiene dos especies, pero aún no sabemos muy bien cuál de ellas es, lo sabremos cuando hagamos el estudio correspondiente”, remarcó el doctor en Ciencias Biológicas.
“Serían los primeros hallazgos con estas características, además de ser tres, se diferencian de los anteriores que encontramos, porque estos son gliptodontes más pequeños del Cuaternario, a pesar de que pesaban 300 kilos; además, tienen un caparazón con características particulares, ya que sus plaquitas son muy distintas a las otras especies”, añadió.
El profesional ratificó que son los primeros en Santiago del Estero, aunque “en Argentina ya se encontraron estas especies, especialmente en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba”, pero “para el NOA es un hallazgo muy interesante”.
Sostuvo que se realizó el rescate paleontológico de tres fragmentos del caparazón de uno de los ejemplares, antes de que sean llevados por la correntada del río, que en esta época tiene abundante caudal. Los restos fueron trasladados a la sede de la Dirección de Patrimonio Cultural, de la ciudad Capital. 

Uno de los ejemplares tiene el esqueleto

Mientras los profesionales van profundizando los estudios y observaciones de los gliptodontes, que se extinguieron hace diez mil años, junto a otros animales de la megafauna, advirtieron que uno de los ejemplares que se encuentra en una de las barrancas del río Horcones, está casi completo. En este sentido, el biólogo Gaudioso indicó a Nuevo Diario que este ejemplar  fosilizado tiene esqueleto. “Es el que está más expuesto”, afirmó el profesional. Señaló que “tiene vértebras, pelvis y posiblemente huesos de las tibias”, señaló y añadió que se confirmará si cuenta con otras partes óseas una vez que sea extraído completamente.
El especialista en mamíferos extintos destacó la decisión de los pobladores de la zona de informar a la Policía, luego de que realizaron el descubrimiento. 

La extracción de dos de los fósiles se realizará cuando baje el caudal

El trabajo de los integrantes de la expedición paleontóloga fue intenso desde que llegaron a Taco Pozo (Pellegrini). En la zona del hallazgo tuvieron que lidiar con el abundante caudal del río Horcones. Durante algunos días, para realizar las observaciones y los primeros trabajos, los profesionales desarrollaron sus tareas con el agua hasta la cintura, teniendo en cuenta que dos de los ejemplares fosilizados se encuentran en las paredes de las barrancas que encajonan el cauce.

Por este motivo, el biólogo Gaudioso señaló a Nuevo Diario que la extracción definitiva de esos restos se realizará una vez que baje el caudal del río, a fin de no poner en peligro a los profesionales y a los ejemplares.
Asimismo, destacó el esfuerzo realizado por toda la expedición y la gente que colaboró, teniendo en cuenta que se debe recorrer desde Nueva Esperanza 20 kilómetros por ruta, 3 por un camino de tierra y 2 a pie, para llegar al lugar del hallazgo.

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