Las vecinas ciudades de Salta y Tucumán, que son proveedores de negocios de la región, anticiparon que podría escasear el gas en garrafa y las subas de precios, podrían oscilar entre el 25 y el 35 por ciento.

Con respecto a esta noticia, el matutino santiagueño El Liberal, en su edición de hoy, alerta que, de acuerdo con la información que se maneja, la empresa Refinor, principal proveedora de las fraccionadoras, les exige un canon de 150 dólares por tonelada, un mayor costo que sería trasladado al consumidor.

En el NOA, el precio de la garrafa de 10 kg. se vende a alrededor de $280 ($240 si se busca en las distribuidoras), pero hay fuertes indicios de que a partir del 1 de noviembre podría haber un incremento de precios que rondará el 30%. Esto representa un ajuste de $84, por lo que el valor de la garrafa rondaría los 400 en la zona de Monte Quemado.

Según informó el diario La Gaceta, de la provincia de Tucumán, fue el director general de la empresa Extra Gas en Tucumán quien, en declaraciones a una radio local, empezó la advertencia al señalar: “Es un tema complejo que ya lleva un tiempo y a partir de estos días ya se va a ver un desabastecimiento de garrafas no tan sólo en Tucumán, sino en todo el norte del país”.

Así indicó que las empresas no fraccionarán ante este panorama y la decisión de Refinor SA de elevar el canon a 150 dólares por tonelada. “Es imposible vender la garrafa a 220 pesos como marca la resolución en la Secretaría de Energía, por lo tanto a efectos de defender al usuario hemos tomado la decisión de no fraccionar porque no podríamos cumplir con los precios que establece la resolución vigente”, fue la justificación del directivo de la empresa.

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