Ayer por la mañana, una nueva tormenta, de viento, granizo y agua en la zona rural de Los Juríes, departamento Juan Felipe Ibarra, dejó más de 150 familias autoevacuadas, se registró además el derrumbamiento de dos viviendas, voladuras de techos y la pérdida de sembradíos de soja y maíz. La situación es crítica, habiéndose decretado el comité de emergencia en la zona rural.

En la localidad de El Bobadal, departamento Pellegrini, la gente no está bien, y pide ayuda. Las intensas tormentas que se registran en la zona de Tucumán aumentaron el caudal de un arroyo, que viene de la vecina provincia y se interna en territorio santiagueño, provocando el derrumbamiento de un puente, cortando la Ruta Nacional 34, a la vez que la creciente también avanzó hacia las poblaciones ribereñas y mantiene inundada a numerosas familias de El Bobadal, los que perdieron prácticamente todas las pertenencias que guardaban en sus humildes viviendas.

El comisionado municipal de la aislada localidad de Ahí Veremos, departamento Pellegrini, ordenó el corte del suministro de agua potable a los pobladores opositores a su gobierno, quienes por estos días consumen el agua de la represa pública que comparten con los animales.

En la localidad de Las Tinajas, departamento Mariano Moreno, el jueves al mediodía llovió en tres horas 130 milímetros y se inundaron calles, viviendas y el viejo edificio de la escuela quedó bajo el agua.

Vecinos de Vilelas, en el departamento Juan Felipe Ibarra, no da más, cortaron la ruta 92 porque ya no soportan las temperaturas que superan los 45º, con una sensación térmica de 50° y por horas, desde hace 15 días, la empresa EDESE, responsable del suministro de energía eléctrica, los mantiene sin luz y el día se vuelve un verdadero infierno.