Nicolás Fernando Villagrán tenía 41 años. Era un peón rural oriundo del paraje El Remate, ubicado a unos 28 kilómetros de la ciudad de Nueva Esperanza –departamento Pellegrini-. Tenía un hobby: las riñas de gallo.  Fue asesinado a golpes, durante una pelea.

El sábado último, Nicolás se despidió de sus familiares. Era la última vez que estos lo iban a ver con vida. Les dijo que iba a una riña de gallos, junto a su hermano. Se vistió con ropa cómoda y luego se puso su boina. Le prometió a su familia que “volvería pronto”, para celebrar al día siguiente el Día de la Madre. 
El peón rural había sido invitado para participar de una riña en la localidad de 7 de Abril —en la provincia de Tucumán—. Era un gallero fanático de esta actividad, por lo que no dudó en asistir. Iba a ser un momento de distracción y relax en su rutina. 
La riña era clandestina y se iba a desarrollar en la casa de una familia de apellido Bazán. Nicolás y su hermano emprendieron el viaje por la Ruta Provincial 4. Recorrieron aproximadamente unos 10 kilómetros, hasta llegar al lugar del evento. Entre peleas de gallos, los apostadores compartieron bebidas alcohólicas y escuchaban música. 
Pero de manera imprevista, se produjo una pelea. Los motivos del enfrentamiento es materia de investigación para la Policía tucumana. Los participantes se arrojaron botellas, golpes de puño y otros elementos contundentes. En esas circunstancias, Nicolás sufrió una brutal paliza. 
Uno de los apostadores que se encontraba en el lugar, junto a otros allegados, tomó un palo con el que comenzó a propinarle golpes. Posteriormente, se retiraron del lugar. Mientras que el lesionado, quedó inconsciente.
Con el paso de las horas, el peón recobró la conciencia. Pero estaba desorientado. Presentaba una grave lesión en la cabeza. De inmediato, habría intentado volver a su casa con su hermano, pero en el camino se descompensó. Fue trasladado a un centro de salud de Nueva Esperanza. Su cuadro era crítico. Tenía múltiples heridas. Fue estabilizado, pero con el paso de las horas comenzó a empeorar. 
Finalmente, tuvo que ser derivado a la ciudad Capital, donde fue internado en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Regional Dr. Ramón Carrillo en estado crítico. Los galenos determinaron que “presentaba hundimiento de cráneo y fracturas múltiples”. Permaneció internado en la Unidad de Terapia Intensiva hasta que se produjo el desenlace fatal. 
El deceso de Villagrán se produjo en las últimas horas del miércoles. De inmediato, se informó el hecho  al fiscal de turno de la circunscripción Capital, Dr. Rubén Alfonzo, quien ordenó que el cuerpo del gallero sea trasladado a la morgue judicial, donde se le practicará la autopsia pertinente. 

“A mi hermano lo atacaron a palos en la riña”, reveló un familiar de la víctima a la Policía.

Luego de que Nicolás Villagrán ingresara al hospital zonal de Nueva Esperanza con múltiples lesiones graves en la cabeza y en el cuerpo, tras ser agredido físicamente con un palo, se inició una investigación encabezada por la Justicia tucumana. 
Según se conoció, apenas la víctima ingresó al centro de salud habría surgido la hipótesis que por la gravedad de las lesiones que presentaba había sufrido un accidente de tránsito. Pero los galenos que lo asistieron, determinaron que algunas heridas no serían compatibles con un siniestro vial, por lo que ahondaron en las averiguaciones con sus familiares. 
Los médicos entrevistaron con un hermano de Nicolás. Sería la persona que lo habría acompañado a la riña de gallos y la que habría presenciado el incidente. El mismo indicó: “A mi hermano lo atacaron a palos en la riña. Él no tuvo un accidente. A él lo pegaron en la riña”. 

 “Que en paz descanses mi amigo”, la despedida en las redes a Nicolás Villagrán. 

Horas después de que se conociera la trágica muerte del gallero Nicolás Fernando Villagrán, sus amigos y familiares comenzaron a despedirlo a través de las redes sociales. 
Nicolás era un peón rural de 41 años y tenía un hijo de 3. Vivía junto a su familia y era un apasionado de las riñas de gallos. Su muerte puso de luto a la localidad, que aún no encuentra consuelo a la trágica pérdida. 
“Que en paz descanses mi amigo”, escribió en las redes sociales un allegado a la víctima fatal. Mientras que un familiar realizó un posteo en su perfil de Facebook: “Te vamos a extrañar mucho aquí. Cuida a tu familia de dónde estés. Nos vemos pronto”. Los mensajes de aliento para los seres querido de Nicolás se multiplicaron con el paso de las horas a través de las redes sociales y en estados de WhatsApp. Según se conoció, los restos de Nicolás serán sepultados en la necrópolis local. 

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